Defendamos Tucumán

Si sos tucumano, sos parte de este equipo

El 22 de octubre fueron las elecciones generales para elegir en Tucumán 4 diputados nacionales que representan a Tucumán en el Congreso de la Nación a partir del 10 de diciembre. Nuestra Lista fue la 501 del Frente Justicialista por Tucumán, que encabezó el compañero Osvaldo Jaldo, primer candidato a diputado nacional y nuestro Vicegobernador. Detrás de Jaldo y del gobernador Juan Luis Manzur se alineó toda la militancia peronista.

Una vez más el peronismo se impuso por una amplia mayoría de votos. Pero nuestro sistema  contempla una fórmula de distribución del poder que dividió 2 bancas para nuestro espacio y otras dos para la oposición de nuestra provincia.

Llegado el momento y atentos a la necesidad de contar en Tucumán con nuestros mejores recursos se decidió que Osvaldo Jaldo continuara ocupando el cargo de vice gobernador y así mantener unida la dupla gobernante que viene demostrando una notable capacidad de gestión en Tucumán, en un contexto adverso y en el marco de una complicada situación económica en el país.

Así fue que el 10 de diciembre Gladys Medina y Pablo Yedlin fuimos los dos diputados tucumanos que asumimos para llevar la voz peronista de nuestra provincia al Congreso de la Nación.

Hoy como Diputado Nacional represento a todos los tucumanos e integro el Bloque Justicialista por Tucumán que a su vez conforma el interbloque Argentina Federal que reúne la participación de diputados de las provincias de Tucumán, Córdoba, Salta, La Rioja, Chaco, La Pampa, Entre Ríos y Misiones.

Para comprender nuestro rol en el Congreso tenemos que explicar en qué contexto estamos parados. El gobierno nacional de Mauricio Macri ha decidido endeudar al país, condonar deudas y eliminar retenciones a sectores de la economía que en vez de comprometerse e invertir en el país han apostado a las ganancias fáciles del circuito financiero. La especulación, el endeudamiento externo tanto estatal como privado, los tarifazos, y una inflación que no baja y se re calcula mueven una economía que se propone recortar todos los gastos sociales afectando el consumo interno y haciendo perder derechos sociales ya consagrados por el peronismo: eliminación de 240 mil Asignaciones Universal por Hijo, vaciándolas de poder de compra con la desactualización y forzando a las familias a que los miembros más chicos salgan a buscar changas para poder subsistir. Como consecuencia de eso, los jóvenes desertan de las escuelas y dejan de cumplir uno de los requisitos para cobrar la AUH; poniendo trabas al Plan Progresar y generando demoras en los pagos a los estudiantes que luchan por mantenerse adentro del sistema educativo; con los Precios Cuidados que ya no son prioridad dado que lo que pasa en las góndolas de los supermercados no tiene el menor control; Pensiones para familias con discapacitados que ahora deben demostrar que merecen una pensión mediante el método de acumular humillaciones; eliminación de la condición obligatoria y gratuita de las vacunas, generando además desconcierto y desinformación en la sociedad; ausencia de un Estado que fije el salario mínimo vital y móvil que rija durante las paritarias; entre otros avasallamientos.

Al mismo tiempo las elecciones legislativas ─apenas hace dos meses─ generaron una victoria de Cambiemos en la mayoría de los distritos del país, y más que nada en la provincia de Buenos Aires, que implicó la tercera derrota consecutiva del que siempre fuera el bastión peronista indiscutible. En ese marco, el Presidente de la Nación convocó a todos los Gobernadores a discutir y acordar un pacto fiscal y tributario. Es una decisión soberana de un gobierno que había sido votado recientemente, que aunque no comparta debemos respetar. Todos los Gobernadores firmaron ese Pacto Fiscal, salvo San Luis. Desde nuestro punto de vista se trató de un compromiso asumido por la gobernabilidad de la Nación y también de la Provincia.

Si bien inicialmente se trataba de una iniciativa perjudicial para Tucumán, la capacidad de gestión de nuestro gobernador y de todo nuestro equipo de trabajo consiguió salvaguardar aspectos fundamentales de nuestros intereses económicos logrando que se quite el aumento del impuesto interno para las bebidas azucaradas, lo que hubiera significado un golpe importante a la industria madre que emplea a 50 mil trabajadores de manera directa y otros 200 mil indirectamente. A su vez logramos que no se le graven ganancias a las cooperativas y mutuales. Algo que estaba previsto en el proyecto original de Reforma tributaria y tenía dictamen de mayoría y conseguimos que lo saquen. En otro orden de cosas en el tema presupuestario hemos logrado introducir algunas obras de infraestructura que no estaban previstas, como 1300 millones de pesos para obras viales que resultan fundamentales para el desarrollo de nuestra provincia. Podemos enumerar también los fondos para el Senasa, con los cuales se instalarán los puestos de control contra el HLB, una enfermedad de los citrus que a pesar de tratarse de un pedido de muchos años de los productores del sector nunca se lograba generar esos recursos. O en materia educativa podemos consignar los 20 millones de pesos extra para la UNT (Universidad Nacional de Tucumán), fondos de suma utilidad que además significan un gesto de democratización y federalismo en los criterios de distribución de recursos para la Educación Superior. También el presupuesto incorporó un beneficio para la Fundación Miguel Lillo para garantizar que los investigadores y docentes de esta prestigiosa institución accedan a una jubilación con el 85 por ciento.

Seguimos pensando que el gobierno de Mauricio Macri debe cambiar el rumbo. El gobierno de Macri solo gobierna para los ricos y eso no va a servir para desarrollar nuestro país.

Necesitamos un país en donde los grandes indicadores de la economía que muestra el presupuesto se cumplan. El crecimiento proyectado, la inflación proyectada, el valor del dólar a fin de año que viene. Que todo eso se prometa y se cumpla. Pero también un país cuya política económica no priorice la especulación a través de la timba financiera, en donde resulta más conveniente invertir en Lebacs que en emprendimientos productivos donde hay que asumir riesgos. Porque los dólares que se multiplican y crecen con esa lógica, no se quedan en Argentina, se fugan hacia otros lugares para seguir creciendo sin mejorarle la vida a nadie.

Ese es el desafío, modificar esa matriz. Modificar esa profunda concepción. Tenemos que decidir qué vamos a exportar en Argentina, cómo vamos a generar dólares en Argentina y basar la propuesta económica en un plan que genere exportación e ingreso genuino de divisas para que luego esos dólares se vuelquen en un sistema productivo que genere trabajo, ese es el gran desafío que tenemos.

Fijémonos en Tucumán, a pesar de la situación complicada a nivel país, en Tucumán no hay propuestas de ajuste, no se provocan despidos masivos, ni cierres compulsivos de actividades económicas, se pagan el aguinaldo, están los sueldos al día, hay paz social, se apuesta a nuevos mercados, a la exportación de limón, frutilla,  arándano, se está trabajando bien el tema del azúcar. Y el Turismo crece día a día y atrae nuevas inversiones. Hay una gestión de gobierno que piensa que para crecer hay que cuidar a la gente.

El apoyo que el gobernador Manzur ha brindado a la gobernabilidad debe ser defendido con diputados que piensen en tucumano. Tucumán necesita inversiones, grandes obras que terminen con las inundaciones y que la Provincia no puede realizar porque no cuenta con fondos propios para semejante desarrollo. El gobierno porteño de Macri debe mirar el país federal; debe terminar con los discursos agresivos y mirar hacia adelante, en vez de convocar al enfrentamiento entre los argentinos hablando solo del pasado.

Sigamos sumando ejemplos, el año pasado Tucumán ha tenido paritarias con todos los gremios que cerraron en abril último en tiempo y forma. La clave fue el diálogo. El gobierno nacional ve en los sindicatos a sus enemigos. En Tucumán no ha cerrado ni un ingenio. No ha habido despidos masivos y ha asistido a las empresas cuando producto de las políticas nacionales, una fuente de trabajo corre riesgo de perderse. Todo lo contrario provoca el gobierno nacional, causando estragos en miles de familias argentinas. En Tucumán hay paz sin necesidad de reprimir, ni de llenar las calles de fuerzas del orden. Tucumán ha evitado hasta aquí endeudar su futuro. La Argentina de Macri se ha endeudado hasta con bonos a cien años.

Necesitamos diputados nacionales que defiendan a Tucumán. Para eso estamos y estaremos. Te necesitamos. Si sos tucumano, sos parte de este gran equipo.

Gracias.