“Necesitamos la fuerza de los argentinos para demostrarle al Gobierno que en vacunas no hay que ajustar”.

“Necesitamos la fuerza de los argentinos para demostrarle al Gobierno que en vacunas no hay que ajustar”.

El diputado Pablo Yedlin se refirió a la necesidad de “emitir dictamen sobre proyecto ley de vacunas para garantizar acceso, gratuidad y obligatoriedad de las vacunas en todas las etapas de la vida, no solo en la infancia”, en una entrevista radial realizada por Javier Ceicaro en Radio LT 8 de Rosario.

Consultado sobre el sentido del comunicado emitido por la Sociedad Argentina de Vacunología, que advirtió sobre las consecuencias negativas que podría tener sobre la población la suspensión de la vacunación contra el Meningococco en los niños de 11 años, Yedlin explicó que “este proyecto de nueva Ley de vacunas surge del consenso de todas las fuerzas políticas en cámara de diputados, con las sociedades científicas de Argentina, con el Ministerio de Salud de la Nación. Hemos trabajado con órganos consultivos internacionales como OPS, UNICEF y hemos hecho una nueva ley de vacunas, porque la vieja ley de vacunas, era de la época de Bignone y atrasaba. En estos últimos años el tema de vacunas se ha complejizado mucho más. Nosotros tenemos vacunas en Argentina para todos los grupos de edad, niños, mujeres, adolescentes, adultos, embarazadas o adultos mayores. Entonces tenemos que prever mecanismos de obligatoriedad para todos estos actores. Tenemos que ver qué vamos a exigir y dónde vamos a exigir ese carnet de vacuna”.

Agregó que “también se trata de una Ley que sostiene en un mundo donde aparecen cada tanto grupos anti vacunas, que discuten las evaluaciones científicas de la utilidad de esta medida, que sin duda es de las decisiones de Salud Pública más importantes, entonces es importante reforzar la cuestión de la obligatoriedad y la gratuidad”.

Para Yedlin “es una de las grandes fortalezas que tiene el sistema de salud argentino, que aparte ha superado los cambios políticos y está en líneas generales bien vista por la enorme mayoría de la población, así que el hecho de que el Ministerio de Salud compre vacunas y las distribuya está también en la Ley”.

Afirmó también que “la Ley prevé elementos de gestión que van a ayudar al ministerio para no pagar impuestos y desaduanizar vacunas, dado que a veces demoran los trámites aduaneros”.

Insistió que, si se aprueba la norma, las vacunas “no van a pagar impuestos internos, para que los presupuestos estén garantizados”.

“Las vacunas, si bien tienen un costo para el país, son una inversión muy justificada dado que cada dólar que se gasta en vacunas es un dólar que se ahorra en internaciones, en patologías e inclusive en muertes”, espetó.

“La norma que se intenta modificar dispone que el gobierno debe garantizar las partidas para este fin, ¿pero se acaba de romper la norma actual?” disparó el periodista enalusión a la interrupción de la vacuna contra el meningococo.

En ese sentido, Yedlin reflexionó: “Inicialmente había un rumor y ayer el Ministerio de Salud emitió un comunicado donde dicen que van a diferir la aplicación, es una dosis importante la de 11 años porque busca evitar la portación del meningococo en las fauces de las personas de esa edad, que son los que contagian a los chiquitos, que nos preocupan porque son lactantes”.

Expuso que “la resolución del Ministerio dice diferir transitoriamente y priorizar a los grupos más importantes. Creo que no hay que suspender, no son vacunas baratas pero siempre es más barato que no vacunar. Nos merecemos tener una Ley de Vacunas”.

“Hay algunas políticas de estado donde no vamos a discutir. Si bien 400 millones de dólares puede parecer mucho, esto es relativo. Necesitamos la fuerza de todos los argentinos para demostrarle al gobierno que acá no hay que ajustar, habrá otros lugares ajustables”, exclamó.

 Finalmente, Yedlin señaló que “es un desafío crear una nueva norma que de alguna manera garantice la importancia de hacer que las coberturas de vacunas sigan siendo altas y que no nos pase lo que está pasando en Europa, donde hay 41 mil casos de sarampión”.

“Esa cifra es el doble del año pasado y pone en riesgo la salud de gente que no se puede vacunar y que no es protegida por los vacunados”, remató.