“El Plan Belgrano fue una estafa al electorado”

“El Plan Belgrano fue una estafa al electorado”

El precandidato a diputado nacional del Frente Justicialista por Tucumán, expresó que “los fondos nunca llegaron, las obras no se produjeron y la distribución se derivó hacia Buenos Aires”.

Agregó que “la coparticipación nacional de 2016 en relación a la de 2015 implicó para la Ciudad de Buenos Aires, que es la más rica de Latinoamérica, un aumento del 250 por ciento mientras que para Tucumán el incremento fue apenas del 27 por ciento con una inflación cercana al 40”.

Explicó que “la excusa fue que se transfirió la Policía Federal”.

Mencionó  que “Macri transfirió a la provincia de Buenos Aires 25  mil millones de pesos y además afirmó que apoya el pedido para que  las provincias empobrecidas del Norte le cedan parte de la coparticipación”.

Enumeró que “el soterramiento del Sarmiento cuesta 45 mil millones de pesos, la autopista Illia 2 que va a de Aeroparque hasta el Obelisco, 1.600 millones; la Costanera, 9.600 millones mientras que a Tucumán por las inundaciones apenas le acercaron 50 millones”.

Asimismo, remarcó que los distritos donde gobierna Cambiemos también se ven beneficiados discrecionalmente: “En  Jujuy se construyó la doble carretera de San Salvador a San Pedro y la autopista de Tucumán a Las Termas la estamos esperando”.

Consideró que la coparticipación se debe discutir dentro de una reforma fiscal  y propuso buscar mecanismos para hacer crecer los montos coparticipables: “Dejemos la porcentualidad, aumentemos la retenciones aduaneras y que el porcentaje del impuesto al cheque en vez del 30 sea del 70 por ciento”.

Por otro lado, señaló que a las inversiones hay que ir a buscarlas y reprochó que se estimule la especulación financiera: “Si a un inversor extranjero se le ofrece invertir en Lebac con un 26 por ciento asegurado en dólares o abrir una fábrica, que tome empleados y riesgos para tener una rentabilidad del 6 por ciento, es lógico que optará por lo primero”.

  Sin embargo, reconoció que “nos ha beneficiado muchísimo la reapertura de Macri con Estados Unidos  en relación al limón y lo reconocemos pero no estamos de acuerdo con abrir las importaciones para que se fundan las empresas textiles”.

“Estados Unidos y Francia ponen restricciones porque producen, no nos compremos el verso de que nos abrimos al mundo para que nuestra gente no tenga trabajo; no podemos destruir a la industria argentina”, cerró.